Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. Barcelona 2 6 3
2. Guayaquil City 2 6 2
3. Aucas 2 4 1
4. Universidad Católica 2 4 1
5. L.D.U.(Q.) 2 3 4
6. L.D.U.(P.) 2 3 2
7. Independiente 2 3 0
8. Mushuc Runa 2 3 0
9. Macará 2 3 0
10. Emelec 2 3 0
11. El Nacional 2 3 -2
12. Deportivo Cuenca 2 3 -4
13. Delfín 2 1 -1
14. Orense 2 1 -1
15. Olmedo 2 0 -2
16. Técnico Universitario 2 0 -3
Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. 9 de Octubre 13 26 12
2. Manta F.C. 13 24 6
3. Atlético Porteño 13 21 1
4. Independiente Juniors 13 17 -1
5. América 13 17 -1
6. Chacaritas 13 17 -3
7. Gualaceo 13 15 0
8. Fuerza Amarilla 13 14 -4
9. Santa Rita 13 12 -4
10. Atlético Santo Domingo 13 12 -6
Pos.   Nombre Goles
1. Cristian Martínez 15
2. Gabriel Torres 12
3. Juan Herrera 11
4. Víctor Figueroa 8
5. Francisco Fydriszewski 8
6. Sergio López 6
7. Roberto Ordoñes 6
8. Gonzalo Mastriani 6
9. Rafael Viotti 5
10. Orlen Quintero 5
Pos.   Nombre Goles
1. Walberto Caicedo 6
2. Cristian García 6
3. Angel Ledesma 6
4. Renny Jaramillo 5
5. José Lugo 5
6. Paul Marret 4
7. Héctor Penayo 4
8. Federico Haberkorn 4
9. Anderson Naula 4
10. Wilson Folleco 3

IDV no tendría jugadores con coronavirus tras duelo con Flamengo | ECUAGOL
9:41 am | 3 de Octubre del 2020
(EDITORIAL) Conmebol y COVID-19, el amargo sabor que deja la indiferencia

M Manzur Redactor

Cuando uno se refiere a intereses creados piensa en la obra teatral de Jacinto Benavente en la que se instituyó el lema “Mejor que crear afectos es crear intereses”. Y aunque tiene alguna relación respecto a lo que me voy a referir –los intereses creados de Conmebol, en el caso de los contagiados de COVID-19 en el Flamengo, y el daño colateral y el directo que esto provocó en nuestro fútbol–, se acerca más a lo que también llaman ‘derechos adquiridos’ o ‘ventajas’ no siempre legítimas como las que beneficiaron al Flamengo. Así se reafirmó que el poderoso y su influencia tiene tratados de ‘solidaridad’ y ‘reciprocidad’ que abundan en los pasillos secretos de la Conmebol.

Los pesos y contrapesos en el balcón de la política de la Conmebol salen a relucir cuando debe decidir sobre temas cruciales: siempre tienen en la trama prioritaria los intereses creados, los contactos relacionados, el peso histórico y las simpatías. Y esas instancias invocan a la indulgencia de la ley o al vacío reglamentario. A las pruebas me remito: ¿a qué se debe el silencio y la indiferencia de Conmebol sobre los contagios provocados por el Flamengo –actual campeón de la Copa Libertadores– y la gran violación a los protocolos sanitarios y las consecuencias graves que ellos produjeron? Este lamentable episodio demuestra nuevamente el poder que tienen los clubes de mayor peso para modificar normas y protocolos, sin reparar en las consecuencias que esas inobservancias hayan provocado.

La indignación que generó la grave irresponsabilidad del popular equipo carioca se extendió hasta su propio país, porque violentó protocolos de bioseguridad pues pese a tener a jugadores, miembros del cuerpo médico, técnico y dirigentes con coronavirus, los del Mengão participaron tanto en la Libertadores como en el Brasileirao. Por aquello el presidente del Atlético Mineiro, Sergio Sette Câmara, dijo que solicitará que Flamengo sea descendido de forma automática a segunda división. El dirigente fue hasta los tribunales para denunciar las violaciones al protocolo de la Confederación Brasileña de Fútbol y también la falta de respeto a los demás equipos participantes. Tras el enérgico reclamo, el acusador enfatizó: “La ley vale para todos. Lo hecho por el Flamengo es un ejemplo de soberbia”.

El periodismo de Brasil duda de que la CBF se atreva a sancionar al Flamengo. Creen que máximo advertirá a sus dirigentes y les recomendará “no lo vuelvan a hacer”. Es que el peso del popular club de Río de Janeiro también tiene un contrapeso político casa adentro.

La noticia que dio el club Independiente del Valle a inicios de semana, al reportar seis contagiados por coronavirus, prendió la alarma en el fútbol ecuatoriano. La LigaPro, presidida por Miguel Ángel Loor, expresó su malestar de lo que considera “una burla”. Flamengo burló los protocolos a vista y paciencia de inspectores y autoridades de la Conmebol y Loor aspira a que ese organismo actúe de oficio para entender qué está pasando. Es una aspiración que, desde mi punto de vista, no se hará realidad, considerando que pasan los días y que Flamengo sigue jugando en la Copa como si no hubiera pasado nada.

Comprobado está que entre las principales violaciones está haber venido a Ecuador con catorce personas más de las permitidas. Loor indica que le corresponde a la Federación Ecuatoriana de Fútbol exigir explicaciones; sobre este particular, la FEF debería apremiar a la Conmebol a que identifique y sancione como amerita el caso, de acuerdo con pruebas que no hay que sustentarlas tan profundamente porque estuvieron a la vista de todos. Por el momento la FEF ha solicitado a la Conmebol que se investigue cuál fue el protocolo del Flamengo antes de venir a Ecuador para jugar con Independiente y Barcelona por la Copa Libertadores.

Deberían los equipos de Ecuador insistir en que haya una condena ejemplarizadora, porque hasta en lo deportivo podría beneficiarse Barcelona si la sanción al Flamengo fuera la exclusión de la competencia. Pero no debe ser el propósito, sino sobre todo que sirva como medida reparadora por las consecuencias nefastas que se han sorteado por los contagios de coronavirus. Algunos conocedores de reglamentos mencionan que en el capítulo de infracciones y penas por violación de Conmebol no se contempla la descalificación del torneo que debería ser, a mi criterio, la pena aplicable por la gravedad del caso.

Líos hasta para la Selección

Por el momento la LigaPro, preocupada de que el impacto y que los contagios agraven la situación, ha considerado aplicar una especie de cuarentena al dar un descanso de diez días al torneo y hacer más pruebas de COVID-19 para así romper un posible brote en nuestro fútbol. Por eso postergó la reanudación de la segunda etapa en la fecha prevista, pero todo no queda ahí. El problema también se trasladó al cuerpo técnico de la Selección, que debía publicar la convocatoria el miércoles pasado y recién lo hará hoy. Lo más probable es que Gustavo Alfaro conozca de más contagiados en Independiente y otros eventuales casos en vista del contacto que los del Valle tuvieron con Barcelona en el campeonato nacional. La postergación en la entrega de la lista de convocados altera la planificación de Alfaro entratándose del escogimiento de los jugadores que nos representarán en las eliminatorias rumbo al Mundial de Catar 2022, que está a la vuelta de la esquina. El debut en Argentina es el próximo jueves 8 de octubre.

Para los expertos en reglamentos, que no encuentran en la letra muerta un artículo que sirva para sancionar al Flamengo como debe ser, con la energía y la contundencia que amerita el caso, hay que recordarles que no solo los futbolistas han corrido el riesgo de contagio. ¿O no han caído en cuenta que los brasileños también estuvieron en contacto con los árbitros, el personal de atención en el hotel de concentración, las autoridades y funcionarios de salud de nuestro país? Que estuvieron en ruedas de prensa y también con el periodismo. Esa cadena puede ser interminable y además difícilmente identificables y cuantificables.

Debo recordarles a los reglamentistas que existe una normatividad que protege y ampara en derecho cuando se trata de casos de excepción a la regla común. Con mayor razón si han incumplido preceptos legales restrictivos exigidos por el estado de emergencia sanitaria. Es imposible concebir que no exista una norma expresa para estos casos de gravedad y temeridad comprobada. Si todo aquello se violentó y la Conmebol lo sancionará como corresponde al Flamengo, yo estaría con lo que dice el cantautor panameño Rubén Blades: “En algo hay que creer”. Lo comparto, pero también es real que hay cosas en las que no se puede confiar y entre ellas está la manera en cómo imparte justicia la Conmebol. Sus decisiones, consuetudinariamente, tienen el amargo sabor de la indiferencia. (O)