Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. L.D.U.(Q.) 13 29 9
2. Independiente 13 28 12
3. Universidad Católica 13 27 15
4. Barcelona 13 27 10
5. Técnico Universitario 13 22 7
6. Aucas 13 20 1
7. Macará 13 20 1
8. Delfín 13 17 -1
9. Mushuc Runa 13 15 -5
10. Emelec 13 13 -1
11. El Nacional 13 13 -7
12. Guayaquil City 12 12 -7
13. L.D.U.(P.) 13 12 -8
14. Olmedo 13 11 -7
15. Orense 14 10 -10
16. Deportivo Cuenca 13 8 -9
Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. Atlético Porteño 9 19 4
2. Manta F.C. 8 14 2
3. 9 de Octubre 8 13 2
4. Chacaritas 9 12 -2
5. Independiente Juniors 8 11 1
6. Fuerza Amarilla 8 10 -1
7. Atlético Santo Domingo 8 10 -1
8. América 8 10 -1
9. Gualaceo 8 7 0
10. Santa Rita 8 7 -4
Pos.   Nombre Goles
1. Gabriel Torres 12
2. Cristian Martínez 10
3. Juan Herrera 7
4. Víctor Figueroa 6
5. Roberto Ordoñes 6
6. Francisco Fydriszewski 6
7. Rafael Viotti 5
8. Orlen Quintero 5
9. Michael Hoyos 5
10. Juan Manuel Tévez 5
Pos.   Nombre Goles
1. Cristian García 5
2. Walberto Caicedo 4
3. Héctor Penayo 4
4. Federico Haberkorn 4
5. Wilson Folleco 3
6. José Lugo 3
7. Darlin Ocaña 3
8. Angel Ledesma 3
9. Anderson Naula 3
10. Yordan Ayoví 2

VIDEO) Gustavo Alfaro reveló el perfil de equipo que busca en La Tri |  ECUAGOL
9:21 am | 5 de Sept del 2020
La piedra filosofal de Gustavo Alfaro, DT de la selección de Ecuador

M Manzur Redactor

La nominación de Gustavo Alfaro para ejercer la dirección técnica de nuestra Selección fue toda una sorpresa. No constaba entre los más apetecidos, como eran Guillermo Almada, Héctor Cúper y hasta Juan Antonio Pizzi. Pero con el pasar de los días, y urgidos porque la Conmebol ratificó que la eliminatoria se iniciará el próximo mes de octubre, fueron descartados por cualquier razón o circunstancia los que más sonaban. Se supo que Almada dio un paso al costado por la lógica razón de que no podía aceptar una propuesta económica menor a la que percibe en México. Y los DT nativos de nuestro país nuevamente fueron postergados porque sencillamente la dirigencia no les tiene fe.

Con estos antecedentes, la FEF recurrió a un cercano de la dirigencia quiteña: el agente argentino Gustavo Lescovich, quien contactó a Alfaro para que sea el DT de la Selección. Su gestión fue exitosa porque convenció al técnico del proyecto y de lo que podía pagar la FEF. También influyó el hecho de que Alfaro se encontraba en la desocupación desde su última experiencia dirigiendo nada menos que a Boca Juniors. Sus antecedentes demuestran que es un profesional del fútbol y que dirigiendo equipos argentinos a dos de ellos los subió a primera. También ganó una Copa Sudamericana con el Arsenal de Sarandí y tuvo un paso fugaz por el fútbol de Arabia Saudita. Por supuesto, sus principales cartas de presentación son haber dirigido a dos de los cinco equipos considerados grandes de Argentina, como son San Lorenzo y Boca. Las críticas han llegado, como siempre, por el estilo que es de su preferencia: ser un contumaz defensivista. Sin embargo, Alfaro ha intentado desmarcarse de esas versiones alegando que él elabora la estructura ideal de un equipo dependiendo de los jugadores que posea.

Y que su táctica preferida es, de acuerdo con sus creencias principales, saber ubicar a los futbolistas. Privilegia la recuperación, transiciones intermedias y en ese sector intenta generar el hábito del equipo. En palabras más sencillas, defensas coordinadas que dificulten al rival, con la mayor cantidad de jugadores en la zona central del terreno.

En su primera alocución con el público ecuatoriano mencionó que aceptaba el reto de dirigir por primera vez una selección y jugar las eliminatorias al Mundial de Catar. También dio detalles de lo que intentará: construir “una selección que sea confiable, que conozca a lo que juega, con potencialidad, que no se sienta menos que nadie. Que tenga mentalidad, la potestad y la postura que le permita jugar en cualquier cancha y condición de la misma manera”.

Sin lugar a dudas Alfaro se expresa coordinado, tiene facilidad de expresión, pero sobre lo que desea de nuestra Selección me declaro escéptico. No es lo mismo explicar el concepto de armar un equipo con el perfil que él pretende que conseguirlo. Sobre todo porque debe conocer a fondo con qué futbolistas cuenta. El criterio que esboza Alfaro, sobre su aspiración respecto a la Selección, fue difícil de concretar con los dos combinados más representativos de nuestra historia: el que participó en las eliminatorias al Mundial 1966 y en las de Japón-Corea 2002. Es posible que los dichos de Alfaro tuvieran como finalidad inducir a reencontrar en los aficionados ecuatorianos esa pasión y emoción extraviada después de los persistentes fracasos de nuestras selecciones y por las decisiones dirigenciales. Los que conocen a Alfaro dicen que además de ser un personaje culto, es un profesional responsable, respetuoso de las críticas, que privilegia el principio de respetar a los demás para encontrar reciprocidad. Que le gusta que el futbolista que está bajo su mando sea íntegro y que le paguen con la misma moneda que él paga.
La duda siempre queda porque al fin y al cabo lo conocemos por sus antecedentes, sus pensamientos y por lo que terceros nos puedan contar. Y en eso de creer lo que te cuentan estoy totalmente de acuerdo con el periodista Jorge Barraza, quien expresó: “Considerando que la eliminatoria comienza ‘mañana’ es muy buena elección, quizás excelente”, aunque también hace una salvedad necesaria: “Desde luego es una conclusión previa, pero las previas suelen ser papeles al viento”. Es correcto. Ya habrá tiempo para otros juicios porque por ahora abundarán las palabras, los dichos, las anécdotas, frases grandilocuentes que en el fútbol sobran y que los actores con cualidades saben utilizar. El tiempo nos hará descubrir su veracidad y ahí recién podemos confirmar el dicho “por sus obras calificarás o lo conocerás”. Y con mayor razón si las eliminatorias presionan por el tiempo y con un calendario complicado que hará que, entre octubre y noviembre, enfrentemos a Argentina en el estadio de Boca; a Uruguay, en Quito; a Bolivia, en La Paz; y cerrando este año a Colombia, en nuestra capital. Recién ahí podremos tener más elementos de juicio para conocer a Alfaro.

Con el pasar de las fechas Alfaro demostrará cuánto le sirvió encontrar la piedra filosofal al cultivarse con los conocimientos de ilustres personajes del fútbol como Carlos Bilardo, Carlos Griguol, César Luis Menotti, Daniel Passarella, Carlos Bianchi, Alejandro Sabella y Alfio Basile, de los que Alfaro dice, respecto a las ideas que captó de los mencionados, ser “un ladrón profesional”. Esto, pese a que muchos de ellos tienen conceptos futbolísticos contrapuestos. Sobre aquello pienso que en el balompié de hoy las palabras y los conceptos ajenos deben servir para alimentar y reforzar los conceptos generales, pero no sirven para encontrar la piedra filosofal del fútbol. Hablo de la identidad y la originalidad que puedes y debes aplicar, de acuerdo con las exigencias a que obliga la competencia.

‘Gustavo Alfaro, el técnico del fútbol que prefiere leer a Sábato y lo imparte a sus jugadores’ fue el titular que leí en un artículo de este Diario dedicado al nuevo DT de la Selección. La verdad es que después de la lectura de esa nota no llegue a entender cómo Alfaro pueda transferir los pensamientos del genio literario al no haber coherencia, porque casi todas las obras de Ernesto Sábato tienen que ver con el existencialismo, la soledad, la esquizofrenia. Esa es característica de su libro El túnel. O el narcisismo, que muestra la obra Abaddon el exterminador. Y ni hablar del mutismo y ensimismamiento de Informe sobre ciegos. Tal vez el concepto del Alfaro se refiera al libro La resistencia. Ahí, como excepción, hallamos la frase que es digna de invocar cuando explica que los hombres en los momentos de crisis encuentran en ella (en la resistencia) la superación; pero es extraño también que utilice a Jorge Luis Borges para impartir sus ideas a sus dirigidos cuando se sabe que el legendario escritor aborrecía el balompié, tanto que decía que “el fútbol es popular porque la estupidez es popular” y que “el fútbol despierta las peores pasiones”.

En fin, la llegada del técnico santafecino nos hace abrigar esperanzas. Ha ofrecido decir toda la verdad y actuar lealmente con nuestra afición. En la elaboración de un proyecto no queremos que venga a contarnos que hay que cambiar todo para luego seguir igual. Por ahora le damos la bienvenida y le deseamos éxito, que tanto lo necesitamos. (O)

Autor: Mario Canessa - Diario El Universo