Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. Guayaquil City 2 6 4
2. Universidad Católica 2 4 4
3. Técnico Universitario 2 4 2
4. Macará 2 4 1
5. Barcelona 2 4 1
6. Emelec 2 3 2
7. El Nacional 2 3 1
8. L.D.U.(Q.) 2 3 0
9. Delfín 2 3 0
10. Deportivo Cuenca 2 2 1
11. Mushuc Runa 2 1 -1
12. Orense 2 1 -4
13. Independiente 2 0 -1
14. L.D.U.(P.) 2 0 -3
15. Aucas 2 0 -3
16. Olmedo 2 0 -4
Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. Orense 4 8 2
2. Manta F.C. 2 1 -1
3. Independiente Juniors 2 1 -1
4. L.D.U.(P.) 4 -9 0
Pos.   Nombre Goles
1. Cristian Martínez 4
2. Gonzalo Mastriani 3
3. Rafael Viotti 2
4. Michael Hoyos 2
5. Luis Gonzalo Congo 2
6. Juan Herrera 2
7. José Francisco Cevallos Jr. 2
8. Francisco Fydriszewski 2
9. Ely Esterilla 2
10. Efrén Mera 2

El chico y el veterano: Ansu Fati celebra con Piqué el gol del defensor.
4:52 pm | 14 de Sept del 2019
Quién es el adolescente de Barcelona que el Camp Nou ovacionó por primera vez

Redacción Ecuagol Redactor

Ansu Fati vive un sueño. A los 16 años, 10 meses y 14 días fue ovacionado por una de las catedrales del fútbol: el Camp Nou. Luego de convertir un gol y dar una asistencia en la victoria de Barcelona contra Valencia por 5 a 2 fue reemplazado por el uruguayo Luis Suárez y el público saludó su talento precoz.

Por un día, el altar que suele reverenciar a Lionel Messi se rindió ante este jovencito guineano cuyo padre ni siquiera sabía que jugaba al fútbol.

Bori Fati, papá de Ansu, emigró de Guinea Bissau a Sevilla cuando Ansu era muy pequeño. El niño y su hermano Braima dejaron su tierra tiempo después. Ya en Europa, el fútbol se transformó en su pasatiempo. Tuvo su primer carnet federativo en la Escuela de Peloteros de Herrera. El resto era cuestión de partidos. Y goles. "Con 6 o 7 años vino a España, yo vine antes y no sabía que jugaba a fútbol. Me decían que no sabía lo bueno que era mi hijo, gambeteaba a todo el mundo", dijo hace unas semanas Bori Fati en la radio española COPE.

Como todo gran proyecto, a Ansu se lo disputó media España. Lo tuvo Sevilla, para cuyas divisiones menores jugó. Tocaron a la puerta de su familia los gigantes: Real Madrid y Barcelona. Se decidió por ir a Cataluña porque allí está la Masía, la mejor universidad del fútbol del país. Sevilla, que ya tenía a Monchi como director deportivo, no le perdonó la decisión a los Fati. Conclusión: lo colgaron.

Estuvo un año sin jugar. El niño (seguía siendo un niño) encontró en una peña el lugar adecuado para seguir toqueteando una pelota. La peña se llamaba Sextacampeones de Herrera. Defendió sus colores durante un torneo de promesas. Era una peña...del Real Madrid.

En Can Barça los únicos antecedentes que importaron fueron los futbolísticos. Y Fati conjugaba velocidad con regate en partes iguales. Lo que los ojeadores suelen llamar "niño prodigio" o "diamante en bruto". Albert Puig, uno de los ejecutivos del fútbol base de Barcelona fue el que convenció a los Fati de que debían mudarse a Cataluña. Ansu hizo el viaje junto a su hermano.

"Mamá, ¡estoy con el primer equipo!", le contó casi sin poder creerlo el joven a su madre por teléfono hace unas semanas, según publicó el periodista Edu Polo en El Mundo Deportivo. Por primera vez, y luego de ser subido desde las inferiores a la primera, el adolescente guineano podría codearse con sus ídolos. Fati quemó etapas: cambió su contrato y firmó otro hasta 2022, con condiciones económicas más favorables y cláusula de rescisión de 100 millones de euros. Los medios catalanes publicaron que Fati se desvinculó de su anterior agente, y que ahora sólo tiene un asesor deportivo de nombre Rodrigo y apellido ilustre: Messi. El hermano de Lionel.

Estaba previsto que pivoteara entre el Juvenil A (tercer equipo) y el Barcelona B, pero Ansu Fati terminó en lo más alto del organigrama. En el Barcelona de las estrellas se hizo un hueco dentro del banco de los suplentes. Hace dos semanas convirtió su primer tanto contra Osasuna, como visitante, y se transformó en el goleador más joven de la historia del club. Y hoy se ganó los primeros aplausos de quienes suelen gastar sus manos con futbolistas consagrados. Nada mal para un adolescente de 16 años que solo quiere jugar a la pelota y que ya fue bendecido por el mismísimo Messi.