Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. Barcelona 15 33 18
2. Independiente 15 33 11
3. Macará 15 32 17
4. Universidad Católica 15 31 12
5. Delfín 15 27 8
6. Aucas 15 24 0
7. L.D.U.(Q.) 15 22 6
8. Olmedo 15 21 -1
9. Emelec 15 20 0
10. Deportivo Cuenca 15 19 -2
11. El Nacional 15 18 -2
12. Guayaquil City 15 14 -7
13. Mushuc Runa 15 13 -11
14. Técnico Universitario 15 10 -15
15. Fuerza Amarilla 15 9 -21
16. América 15 2 -13
Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. Independiente Juniors 15 34 10
2. Orense 15 28 12
3. Santa Rita 15 28 7
4. Manta F.C. 15 24 9
5. Atlético Porteño 15 22 5
6. L.D.U.(P.) 15 21 5
7. Atlético Santo Domingo 15 21 -1
8. L.D.U.(L.) 15 12 -9
9. Gualaceo 15 11 -6
10. Clan Juvenil 15 1 -32
Pos.   Nombre Goles
1. Raúl Becerra 11
2. Michael Estrada 10
3. Fidel Martínez 10
4. Luis Amarilla 9
5. Muriel Orlando 7
6. Jordy Caicedo 7
7. Bruno Vides 7
8. Carlos Garcés 6
9. Sergio López 5
10. Roberto Ordoñes 5
Pos.   Nombre Goles
1. Carlos Andres Soza 7
2. Alexis Domínguez 6
3. Luis Carlos Espínola 5
4. Cristhian Cuero 5
5. Arnaldo Gauna 5
6. Tomás Escobar 4
7. Nixon Molina 4
8. Jorge Detona 4
9. Jhon Pereira 4
10. Danny Cabezas 4

Resultado de imagen para klopp jurgen ecuagol
12:50 am | 3 de Junio del 2019
El método que el dueño del Liverpool usó para contratar a Klopp

Gustavo Dávila Redactor

Una curiosa nota saca el diario El País revelando cómo se dio la llegada de Jurgen Klopp al Liverpool, esto contando que el dueño acuidó a un informe matemático de un experto de Cambridge para contratar a su siguiente estratega. Te dejamos la nota original a continuación:

Más pendientes de la opinión pública que de su propio criterio, la mayoría de los presidentes de los grandes clubes de Europa solo fichan entrenadores avalados por resultados exitosos recientes. No es el caso de John W. Henry, el propietario del Liverpool que en el verano de 2015 decidió fichar a un perdedor. El elegido venía de clasificar a un potente Borussia Dortmund en séptima posición de la Bundesliga después de rozar el descenso; había perdido las últimas cuatro finales coperas disputadas y sus jefes no dejaban de criticarle cada vez que pisaban un palco. Cuando sus homólogos, interesados en contratar un técnico, le preguntaban por su entrenador, el presidente borussier Reinhard Rauball respondía, según diversos agentes, que se trataba de un tipo complicado, de carácter explosivo y afán controlador. El hombre en cuestión se llamaba Jürgen Klopp y estaba a punto de recibir la oferta de su vida.


El fútbol no suele interesar a los empresarios americanos que se vinculan a equipos de la Premier. La excepción es John W. Henry. Célebre por inspirar a uno de los personajes de la película Moneyball, el milmillonario propietario del Boston Globe y los Boston Red Sox pasó de gestionar fondos de materias primas a aficionarse por las estadísticas avanzadas. Familiarizado con los modelos matemáticos aplicados al análisis del mercado de valores, se empeñó en desentrañar los elementos aleatorios del béisbol y el fútbol para afinar los fichajes de jugadores y técnicos. En 2010 compró el Liverpool y en 2015, según The New York Times, el informe de un doctor en física teórica por la Universidad de Cambridge le recomendó que fichara a Klopp.


an Graham, el autor del informe, elaboró un modelo matemático que eliminaba los numerosísimos elementos aleatorios del fútbol para extraer una conclusión sin distorsiones. El dictámen trascendió la banalidad del marcador o la clasificación para determinar el nivel real del Dortmund del curso 2014-15. Graham asegura que jamás miró vídeos de partidos ni de futbolistas porque las imágenes, dice, contienen un poderoso sesgo. Su ponderación fue puramente numérica. La valoración de las estadísticas le indicaron que en la temporada 2014-15 el entrenador con peor suerte del mundo había sido Klopp. Según sus cálculos, el juego del equipo del técnico alemán fue el que más se alejó de los resultados que le asignaban las probabilidades. En el modelo matemátio de Graham, aquel Dortmund hizo méritos para acabar la Bundesliga en segunda posición y no séptimo.

Entre Klopp y los analistas se jactan de haber revalorizado a un porcentaje muy elevado de los fichajes. El balance de compras y ventas desde 2015 es de 160 millones de euros. Las principales adquisiciones, Salah, Mané, Firmino, Robertson, Wijnaldun, Becker y Van Dijk, han conformado la columna vertebral del equipo que este sábado en Madrid levantó la sexta Champions para los reds. Van Dijk, incorporado por 84 millones, fue el más caro y el más rentable. Sus estadísticas le sitúan como el mejor central del planeta: nadie ha podido regatearle en los últimos 64 partidos.