Pos. Equipo PJ Ptos. GD
1. Barcelona 2 4 3
2. Deportivo Cuenca 2 4 1
3. L.D.U.(Q.) 2 4 1
4. Universidad Católica 2 4 1
5. Guayaquil City 2 4 1
6. Mushuc Runa 2 4 1
7. Emelec 2 3 1
8. Delfín 2 3 1
9. Aucas 2 3 0
10. Olmedo 2 3 0
11. Fuerza Amarilla 2 3 -1
12. Macará 2 2 0
13. Independiente 1 0 -1
14. Técnico Universitario 1 0 -1
15. América 2 0 -2
16. El Nacional 2 0 -5
Pos. Equipo PJ Ptos. GD
Pos.   Nombre Goles
1. Jordy Caicedo 3
2. Raúl Becerra 2
3. Luis Amarilla 2
4. Fidel Martínez 2
5. Sergio López 1
6. S. Caicedo 1
7. Roberto Valarezo 1
8. Pedro Larrea 1
9. Pablo Mancilla 1
10. Pablo Burzio 1

2:05 pm | 27 de Nov del 2018
El día que el Barcelona se negó a jugar frente al Atlético de Madrid por la Copa del Rey

Steven Soto Redactor

Era el año 2000 y la Copa del Rey, el segundo título en importancia del fútbol español, estaba llegando a su definición. El FC Barcelona y el Atlético de Madrid debían disputar el partido de vuelta en el Camp Nou, pero hubo un hecho que hizo que este encuentro no se disputara.

El equipo “Culé” debía jugar como local en su estadio ante el “Aleti”, tras haber perdido 3 a 0 en el partido de ida. Pero el encuentro se disputó en medio de un periodo de partidos amistosos de selecciones y el Barcelona se encontraba diezmado por la cantidad de jugadores que habían sido llamados para jugar. Ante este hecho, el local pidió posponer el encuentro por no contar con jugadores suficientes para afrontar el encuentro en las mismas condiciones que su rival, pero no lo consiguió. Entonces, tanto los jugadores como los dirigentes decidieron realizar una interesante acción.

El Camp Nou se dispuso a recibir a los miles de hinchas que tenían su entrada, pero estos no se encontraron con los dos equipos formados a la hora señalada para disputar el partido. Mientras que los jugadores del “Aleti” ya estaban en el campo de juego, diez jugadores del Barcelona y un suplente, comandados por Guardiola, se pararon delante del banco de suplentes.
Luego, el capitán del equipo, se acercó al árbitro asturiano designado para el encuentro y le comunicó que el equipo había tomado la decisión de no jugar el partido ante el Atlético de Madrid. Tras hablar con el árbitro, “Pep” se acercó a los jugadores del equipo madrileño y también les comunicó la noticia.

Ese día, el equipo catalán sabía que podía sufrir alguna consecuencia por parte de las autoridades del fútbol español, pero tomaron cartas en el asunto debido a la negativa que estos les habían brindado. Días después, el Comité Español de Disciplina Deportiva, excluyó al equipo de la competencia, lo suspendió para la siguiente temporada e incluso le colocó una multa de dos millones de pesetas, la antigua moneda que regía en España.

"No podemos competir. Y no pensamos hacer el ridículo. ¿Es que acaso Hesp deberá jugar de delantero?" declaró el presidente del Barcelona haciendo alusión al arquero suplente. El equipo “Culé” sólo se presentó al campo de juego para que la sanción fuera menor. La protesta se iba a realizar y así se hizo. Un año después, Ángel María Villar fue reelecto presidente de la Real Federación Española de Fútbol y como agradecimiento al apoyo brindado por los clubes, decidió realizar algunas “medidas de gracia”. Una de ellas fue la de reincorporar al Barcelona a la competencia.